!A salir de la olla!
Y de pronto nos encontramos en la olla. En Colombia se define como “olla” un mal momento, una pésima situación, una racha de mala suerte que a veces perdura por varios meses o algunos años. Estar en la olla puede parecer un estado paralizante e interminable. ¿Cómo haremos para reconstruir la vida y verla de color más bonito? El infortunio nos quita la fuerza para pensar y actuar. A lo mejor, necesitaremos de un coaching de vida. Se estila hoy en día y si es rápido y gratis mejor. Así que aprovechen mis recomendaciones. No podemos perder la esperanza. Hay muchas cosas que se pueden arruinar o desaparecer en un abrir y cerrar de ojos: los negocios, las relaciones amorosas, el dinero, la vida emocional, la salud o el viaje espiritual. Es normal y lógico sentirnos deprimidos o angustiados cuando estamos en la olla y agobiados por los problemas. ¿Lágrimas, ataques de pánico, taquicardia, patatús? Por favor no.
Hagamos un colosal esfuerzo y por un momento pongamos la mente en blanco para dejar de preocuparnos. Respiremos profunda y lentamente. Sentémonos como flor de loto y olvidémonos de revisar los mensajes del celular. No disturbar o en reunión. Si queremos, tomémonos un vino, un café o… mejor nada. En lugar de reflexionar, podríamos emborracharnos o ponernos más nerviosos. Encontremos un lugar feliz, ese sitio que nadie sabe, y donde nos sentimos a gusto. Es hora de buscar soluciones y abandonar la inmovilidad que nos tiene anulados y paralizados. ¡A buscar soluciones! ¿Las complicaciones empezaron mucho antes o después de la pandemia? Con pandemia o sin pandemia, encerrados o no, recuerde que la humanidad siempre ha tenido problemas. Es un consuelo saber que no estamos solos con nuestras desgracias y errores. En este preciso momento, en alguna parte, hay alguien con una situación peor que la nuestra.
Lo más difícil es enfrentar la realidad. Tenemos que intentar un vuelo diferente, tipo ave Fénix. Despegar durante las turbulencias no es fácil, aunque posible. Extendamos las alas sobre los problemas, la ansiedad, la soledad, la enfermedad y la falta de billete. Para reconstruirnos hay que aterrizar en un nuevo mundo, pero tendremos que cuidarnos las plumas. Hay que ser honestos consigo mismos lo cual será como una descarga eléctrica. ¿Cuál es el voltaje de la verdad? Según la embarrada. Nos va a doler, habrá sacudidas, tendremos que apretar los dientes y secar las lágrimas. El análisis concienzudo será un proceso forzoso para encontrar los por qué. ¿Por qué no encontramos empleo o nos quedamos sin trabajo? ¿Por qué no tenemos ni para el autobús? ¿Por qué se nos arruinó el negocio? ¿Por qué nos metieron los cuernos? ¿Por qué el divorcio? ¿Por qué andamos por este universo como con ganas de estirar la pata? ¿Por qué estamos enfermos? ¿Por qué no fuimos más previsivos? ¿Por qué no escuché a mi alma? ¡La cabeza nos va a explotar!
Hombre o mujer, sin importar la edad, tomémonosla con calma. Si hoy somos perdedores, mañana triunfadores. Un nocaut hace al boxeador más fuerte, le quiebra la nariz, le tumba algunos dientes, lo deja sin sentido sobre la lona, pero en los siguientes encuentros siempre quiere pelear los doce asaltos. Un buen luchador persistentemente aspira a noquear al contrincante, al “enemigo”. De una forma u otra todos somos púgiles en el cuadrilátero que es la existencia. Nada de acobardarnos como gallinas. Abramos los ojotes que han llorado tanto para ver más allá del túnel. Esencial ponernos la armadura de la esperanza e indispensable liberarnos del peso de la negatividad y el miedo. ¡El miedo es el indudable virus! Todo cambia, incluso las peores situaciones. Del fondo solo se puede salir para arriba. Prohibido permanecer estáticos e imperativo generar energía positiva. Para salir de la olla no se autoriza seguir compadeciéndonos. Dejemos de lamentarnos. Es necesario pensar, sentir, planear, soñar, y actuar con determinación y disciplina. ¡Tenemos que reinventarnos!
Las Diferentes ollas
Estudiar una situación problemática requiere identificar los tipos de ollas. Existen varias. Una tarea dificilísima la de resumir las ollas con aceite hirviendo que nos puede quemar la piel. Un recorrido de mi vida y la de muchos más, nos lleva a la conclusión de que, primordialmente, hay cuatro ollas. Primera, la financiera: el dinero y el éxito. Segunda, la emocional: los sentimientos y los conflictos internos. Tercera, la física: la salud. Y cuarta, la espiritual: las creencias y los valores. Lamentablemente, podríamos estar en más de una olla pues la crisis muchas veces se extiende en varias direcciones. Ánimo, no se ponga triste.
Hay que aceptar los errores y desistir de aparentar que no estamos en la olla. La velocidad con que reconozcamos las equivocaciones cometidas es directamente proporcional a la renovación y nos ayudará en la lucha contra la ansiedad y las situaciones desafortunadas. Recuperaremos el pelo, la esbeltez y los nervios. Siempre llega la hora, no importa que tan fregados estemos, para empezar la restauración, por dentro y por fuera. Ganaremos en fuerza y ahorraremos tiempo. Una nueva aventura exitosa está siempre esperando a la vuelta de la esquina.
Paremos de sufrir. ¿Estamos comiéndonos las uñas, embutiéndonos de tranquilizantes, durmiendo muy poco, pensando en emigrar de este planeta, maldiciendo la vida, odiando al mundo entero, bebiendo licor a borbotones, comiendo descontroladamente? Quietos en primera base. Para todo hay una solución y una mejor reacción. Si hoy nos sentimos perdedores es porque antes del derrumbe fuimos campeones, si no tenemos plata es porque la gastamos sin parar o queríamos impresionar, si nos creemos solos es porque estuvimos acompañaditos o no conocemos a alguien que sí está solo y necesita nuestra ayuda, si nos hemos engordado es porque comimos con el hambre de la frustración y si se nos está cayendo el pelo ahora, hace unos años éramos bien peludos.
Quizás hoy somos más simpáticos, pero meses atrás, éramos bien prepotentes, personas con poca humildad o empatía. ¡Señores! La mala fortuna no se produjo de la nada. Seguramente desde hacía rato veníamos jugando con fuego. Nos hicimos los de las gafas gordas pensando que éramos intocables. De pronto, el vehículo del desastre nos atropelló y nos aplastó los lentes oscuros. La conciencia nos venía advirtiendo de una posible desventura, pero cual reyes infalibles hicimos caso omiso. Todo cambió de sopetón y el susto fue bien berraco.
Pero el golpazo no nos mató del todo y ya llegó la hora de poner los pies en la tierra con valentía y amarrarnos los zapatos con lazos de doble nudo. Comencemos a movernos con decisión y coraje. Las cosas no cambiarán de un día para otro, pero mejorarán si reflexionamos sobre lo que pasó. Descubrir dónde estuvieron las fallas del pasado funciona para rehacer el presente. El análisis retrospectivo es un detector de humo para prevenir otros incendios y nos da una alerta roja de lo que no debemos repetir. El fortalecimiento del espíritu es también fundamental. Si somos creyentes, recemos en cada momento, por nosotros y los demás.
Tenemos que entrenarnos diariamente para volver a correr con confianza controlando nuestras emociones y buscando el amor sabio. Tenemos que ponernos del lado del bien. Persigamos otra vez esa medalla de oro, plata o bronce en los juegos olímpicos de nuestra vida. Ignoremos con firmeza los “mea culpa”. ¿Listos, en posición? Uno, dos, tres… el tiro de salva para comenzar la carrera se va a disparar ahora. Buena suerte y adelante. No hay más tiempo. ¡Basta de estar en la olla!

Excelente Margi, todo eso hay que ponerlo en práctica porque en alguna olla de estas estámos , quizá sin darnos cuenta.
Tal cual. Estoy convencida que eres una mujer luchadora. Habrán momentos en los que estaremos en alguna de estas ollas o en todas. Nadie se escapa. La vida no es siempre de color de rosa, pero siempre podemos sacarnos las espinas a tirones con pinza, con la mano, con los dientes, con valentía!
Muy cierta esas 4 categorías de la olla como le llamas. Sigue adelante con tus escritos. Son muy buenos
Muchas gracias Vivian. Estas palabras provenientes de una mujer tan exitosa, analítica, afable, generosa y valiente como tú me motivan a seguir escribiendo.
Excelente mensaje y muy cierto lo que plasmas aquí. Te felicito, ya pronto debes hacer un libro. Bendiciones
Consuelo, este mensaje ha sido inspirado por mis propias experiencias, las de mis familiares y amigos y las de aquellos que fracasaron muchas veces, pero que hoy son muy exitosos. Hay dos características en común entre todos los mencionados: el seguir soñando de una forma diferente y el sacudirse los problemas para seguir adelante con optimismo. Reinventarse es la palabra de rigor. Recuerda que eres una mujer con coraje, que no se da por vencida.
Muy cierto, ocurre con frecuencia
Así es, ocurre con mayor frecuencia de lo que pensamos. El secreto está en levantarnos y tratar de salir del túnel talvez modificando lo que deseamos, fortaleciendo el espíritu y el carácter y viendo lo positivo de cada cosa, incluso de los fracasos que son siempre una gran lección para hacer las cosas mejor.
Tienes cierta razón, pero en ocasiones estos aspectos son motivados por el carácter y personalidad débil del individuo que pueden originarse de formación cultural y estilo de vida
Lo que nos sucede en la vida va de la mano con el ambiente en el que hemos crecido. Sin embargo, la fuerza para superar los problemas y ser exitosos se encuentra infaliblemente dentro de cada ser humano y viene de una energía positiva que siempre fluye en nuestro interior y que se conecta a la divinidad de un ser superior. La fuerza y la energía hay que buscarlas a través del análisis retrospectivo y sincero de nuestros sueños y fallas de carácter. La determinación de salir adelante, entre los débiles o los fuertes, produce milagros. La mejor respuesta para superar los problemas viene de reinventamos a nosotros mismos, lo que hacemos y la forma como lo hacemos.
Buen artículo. Definitivamente la vida da muchas vueltas.
Así es Luz Marina. La vida tiene giros inesperados.
Todos atravesamos momentos difíciles en nuestras vidas pero lo importante es superarlos y aprender de estas experiencias que nos permiten crecer como personas.
Tú nos permites encontrar alternativas para superar estos difíciles momentos.
Gracias por compartir tus reflexiones.
Juanita, me encantaría poder ayudar a la gente con este escrito. Tienes toda la razón; lo importante es superar los momentos difíciles y aprender de ellos.
Energy is definitely contagious. Both good and bad.
Kristen, you are totally right.
Excelente artículo querida Margarita! Y cómo bien dices, en la medida que aceptemos nuestros errores vamos a poder trabajarlos y superarlos. Al final somos el resultado de nuestras experiencias y decisiones, que acertadas o no, hacen de nosotros lo que somos hoy en día y eso hay que valorarlo! Me encantó la reflexión, sigue por favor compartiéndolas, y sigamos adelante con la fe bien puesta en Dios y la esperanza de saber que está en nuestras manos labrar nuestro propio camino!
Gracias Nancy. Definitivamente somos el resultado como dices de nuestras experiencias y decisiones. Si cultivamos un espíritu fuerte podremos siempre mejorar y salir adelante ya que estaremos en mayor sintonía con ese ser poderoso que no nos abandona y nos tiende la mano cuando pensamos que estamos solos.
Buena reflexión March, esa es la vida y hay que afrontarla como venga. Todo llega en el momento que corresponde y trae su razón de ser a pesar de que en su momento no lo entendamos!!!!
Me encanta la variedad de tus artículos. Adelante!!! 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻
Muy cierto todo!
Lo importante no es darle vueltas a las circunstancias que lo llevan a uno a x o y estados, sino lograr identificar la cantidad de posibilidades que uno puede crear para salir de esas situaciones.
Exactamente. Hay que identificar nuevas posibilidades para cambiar las circunstancias.